Burofax: qué es, para qué sirve y qué validez legal tiene
El burofax es uno de los recursos más utilizados en España para dejar constancia fehaciente de una comunicación importante: un despido, una reclamación de pago, el fin de un alquiler o una denuncia de impago. En este artículo explicamos qué es exactamente, qué validez legal tiene y cuándo conviene usarlo frente a otras vías, como ya vimos al hablar de la pensión de alimentos, donde una comunicación certificada también puede ser clave.
Qué es un burofax y en qué se diferencia de una carta certificada
Un burofax es un servicio de Correos (también ofrecido por proveedores privados homologados) que permite enviar un documento con certificación de su contenido, de la fecha de envío y de la identidad del remitente y el destinatario. A diferencia de una carta certificada normal, el burofax certifica también el texto exacto que se envía, no solo que se envió algo.
Puede enviarse en una oficina física de Correos o de forma online, y suele incluir la opción de «acuse de recibo» (firma del destinatario) y «certificación de texto» (copia exacta del contenido validada por Correos).
Qué validez legal tiene el burofax
El burofax tiene valor probatorio judicial y extrajudicial. El artículo 1.973 del Código Civil establece que una comunicación fehaciente puede interrumpir el plazo de prescripción de una reclamación (por ejemplo, una deuda), y el burofax es una de las formas habituales de acreditar esa comunicación. El Tribunal Supremo (sentencia 877/2005) ha confirmado que el burofax es válido para interrumpir la prescripción de una reclamación extrajudicial.
Para poder usarlo como prueba ante un juzgado conviene conservar: la copia certificada del texto enviado, el justificante de entrega o acuse de recibo, el certificado de contenido emitido por Correos y el resguardo del envío.
| Qué certifica | Para qué sirve |
|---|---|
| Contenido exacto del texto | Acreditar qué se comunicó literalmente |
| Fecha de envío | Fijar el momento en que se hizo la comunicación |
| Identidad del remitente y destinatario | Acreditar quién comunicó y a quién |
| Entrega o intento de entrega (acuse de recibo) | Demostrar que el destinatario recibió, o pudo recibir, el aviso |
Para qué se usa habitualmente un burofax
- Reclamaciones de pago a particulares o empresas.
- Comunicaciones laborales: cartas de despido, procedimientos de ERE o ERTE.
- Resolución o finalización de contratos (alquiler, suministros, seguros).
- Comunicaciones entre arrendador e inquilino (por ejemplo, preaviso de fin de contrato).
- Quejas o reclamaciones formales a empresas antes de acudir a la vía judicial.
Qué ocurre si el destinatario no lo recoge
Es una duda muy habitual: si el destinatario rechaza el burofax o no pasa a recogerlo en la oficina de Correos, la jurisprudencia española considera generalmente que el remitente ha cumplido con su obligación de comunicar, entendiendo que la falta de recogida revela una voluntad de no darse por enterado, no una falta real de aviso. Por eso es importante conservar el justificante del intento de entrega, aunque no haya firma de recepción.
Cuánto cuesta y cómo se envía
El coste varía según el proveedor, el número de páginas, si se añade acuse de recibo o certificación de texto, y si se envía en oficina o de forma online. Puede tramitarse en cualquier oficina de Correos o a través de su plataforma online, así como mediante otros proveedores privados que ofrecen el mismo servicio homologado.
Uno de los usos más habituales del burofax es reclamar al propietario la devolución de la fianza del alquiler; en esa guía tienes los plazos, lo que puede descontar y los pasos a seguir.
Preguntas frecuentes sobre el burofax
Aviso: Este contenido tiene carácter informativo general y no sustituye el asesoramiento de un abogado colegiado para tu caso concreto. Fuentes consultadas: Código Civil (art. 1.973, BOE), jurisprudencia del Tribunal Supremo (STS 877/2005) y guías profesionales sobre el servicio de burofax de Correos.

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